| Summary: | Los sistemas de labranza afectan la agregación del suelo y su estabilidad, por acción directa y por alterar otros factores tales
como el contenido de materia orgánica (MO). Los cambios en ambas variables pueden ser indicadores de la salud del suelo.
El objetivo del presente trabajo fue evaluar la distribución de tamaños de agregados y su estabilidad en dos sitios representativos
del Sudeste Bonaerense (Balcarce y Barrow, suelos con diferente textura y contenido de MO) y bajo dos sistemas de labranza
(siembra directa (SD) y labranza convencional (LC)). Se tomaron muestras de suelo (0-5 y 5-20 cm) de ensayos de larga duración
iniciados en 1997 con agricultura continua bajo SD y LC luego de una pastura de cuatro años con base de gramíneas. Además,
en cada sitio se tomaron muestras de situaciones no disturbadas. Las muestras de suelo fueron tamizadas en agua separando
macroagregados (MA) grandes (>2000 μm) y chicos (2000-250 μm), microagregados (mA, 250-50 μm) y la fracción <50
μm luego de 2 métodos de re-humedecimiento: 1) por capilaridad (MC) y 2) por inmersión (MV). Se calculó el cambio de
diámetro medio ponderado (CDMP) entre métodos de re-humedecimiento como medida de estabilidad. Hubo una mayor
cantidad de MA (grandes+chicos) bajo SD respecto a LC en ambos sitios y formas de re-humedecimiento. La proporción
de MA tendió a cambiar menos entre métodos de re-humedecimiento bajo SD, especialmente en superficie, y en Barrow,
mientras que la de mA se incrementó más bajo LC y tendió a hacerlo en Balcarce. Similares tendencias se observaron al referir
los cambios a las situaciones no disturbadas. No se detectaron diferencias (P>0,05) en el CDMP ni entre labranzas ni entre
sitios. Para los suelos estudiados, la SD incrementó la estabilidad de agregados en superficie posiblemente debido al mayor
contenido de MO y de alguna de sus fracciones lábiles. Asimismo, el mayor contenido de arcilla en Barrow podría ser la causa
de la mayor estabilidad de las distintas fracciones de agregados.
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