| Summary: | En años recientes, el sur de la provincia de Santa Cruz ha experimentado una presión extractiva creciente de agua superficial para el riego extensivo de planicies aluviales, destinado a incrementar la producción de pastizales que sustentan la producción ganadera. El conocimiento sobre las aptitudes de agua y suelo para esta práctica es escasa. Los riesgos sódico y salino del agua suelen ser bajos, aunque pueden potenciarse bajo ciertas condiciones ambientales propias de zonas áridas. En este trabajo se ensayó un mapeo preliminar de riesgo salino y sódico en suelos de la región hidrográfica del río Coyle (29.424 km2) con aptitud para la irrigación. Se elaboró un mapa de potencialidad de tierras para la irrigación a partir del DEM ALOS de 30m de resolución, del cual se obtuvo (a) un mapa de pendientes y un mapa de curvatura de terreno para restringir tierras solo al piso de valles. A partir de cartografía de ríos perennes, se ensayó un buffer de 2.000 m y se cruzaron con mapas de cobertura de suelos. Luego, las zonas obtenidas, se cruzaron con inventarios y bases de datos de suelos para extraer parámetros fisicoquímicos de interés para su análisis particular y combinado con atributos de las aguas de superficie, a través de los indicadores: conductividad eléctrica específica (CE), porcentaje de sodio de intercambio (PSI) y relación de adsorción de Sodio (RAS). El riesgo para los suelos, definido como la susceptibilidad de manifestar salinidad o sodicidad, se evaluó cualitativamente a partir de una escala combinada entre ambos, propuesta por FAO y USDA.
Se detectaron 1.319 km2 de tierras con buenos atributos para el riego (4,5% de la región). Los riesgos salinos y sódicos resultaron bajos en estos suelos, de pH promedio 6,4±0,5, CE<1.600 µS/cm y PSI<5,0% con la excepción del tramo medio de la RH12 (PSI=10,1% equivalente a un riesgo moderado). Las aguas demostraron un pH promedio 8,3±0,4 con 89,0<CE<673,0 µS/cm y una RAS de 1,5±1,1 con extremos de 2,5-2,8. Estos valores permiten clasificarlas con buena aptitud para el riego de un amplio espectro de cultivos. Sin embargo, estudios recientes evidencian riesgos de sodicidad para la estabilidad estructural de suelos debido al tipo de sales predominantes y las condiciones ambientales fuertemente áridas. La evaluación de los riesgos combinados PSIsuelo y RASagua, resultaron en un bajo a nulo riesgo de sodicidad, con una relativa seguridad para la irrigación (PSI<6%; RAS<3), con la sola excepción de una porción de valles en la zona central baja de la cuenca, con riesgo moderado de sodificación (6%<PSI<15%; RAS<3). La buena aptitud de las aguas de superficie disponible demostró una buena interacción con los suelos predominantes, determinando bajos riesgos combinados de salinidad y sodicidad. Hallazgos recientes confirman también la existencia de riesgos asociados al tipo de sales presentes en el agua en combinación con las características propias de los ambientes áridos y semiáridos de la RH12. Resulta necesario considerar el estudio y monitoreo de parámetros asociados a estos riesgos, antes del inicios de proyectos de irrigación.
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