| Sumario: | La babesiosis y la anaplasmosis bovina, conocidas comúnmente como “tristeza bovina”, representan uno de los problemas
sanitarios de mayor importancia en el NEA. Las principales pérdidas se deben a la mortandad de animales, abortos, costos de
tratamientos y disminución de los índices productivos.
Según la casuística histórica registrada en el Laboratorio de Sanidad Animal de la Estación Experimental Agropecuaria INTA
Mercedes, estas enfermedades constituyen la principal causa de mortalidad en bovinos adultos del centro-sur de la provincia de
Corrientes (Sarmiento y Zimmer, 2010).
El uso de vacunas constituye una herramienta tecnológica efectiva, segura y sustentable, ya que se aplican una sola vez en la vida
del animal. Su uso está indicado exclusivamente en bovinos de entre 4 y 10 meses de edad, mientras que la aplicación en bovinos
adultos puede generar reacciones severas e incluso la muerte (Sarmiento y Zimmer, 2013; Vanzini,1994).
Teniendo en cuenta el incremento anual de brotes de tristeza bovina (Pertile, 2025), la EEA Mercedes evaluó y monitoreó un
protocolo de inmunización en bovinos adultos, modulando la reacción vacunal con dosis reducidas de diminazina (Pertile 2023,
Sarmiento, 2024; Vanzini, 1984,1994).
El uso de imidocarb como modulador de reacciones posvacunales fue descripto por Taylor (1979).
El objetivo de este trabajo fue evaluar la eficacia de diferentes protocolos de inmunización que emplean diminazina o imidocarb
como moduladores de la respuesta vacunal.
|