| Summary: | Las proyecciones climáticas para la República Argentina asociadas al calentamiento global señalan un aumento en la temperatura media anual en todo el país durante este siglo. En el mediano plazo, 2015-2039, la tasa de calentamiento sería más acelerada que la observada en las últimas décadas, con aumentos proyectados entre 0,5 y 1°C con respecto al periodo 1986-2010 (INGEI, 2024). En las ciudades, los bosques urbanos pueden contribuir a la mitigación del cambio climático, tanto directamente por medio de la fijación del carbono, como indirectamente produciendo ahorro de energía y reduciendo el efecto urbano de “isla de calor” (FAO, 2016). La cuantificación de la fijación de carbono en las ciudades es importante para generar reportes de sostenibilidad, demostrando su compromiso con acuerdos climáticos globales. Además, los datos obtenidos ayudan a identificar las áreas donde se necesitan más árboles para maximizar la fijación de carbono y mejorar la calidad del aire (Borelli, 2018).
A su vez, en el ámbito rural la cuantificación de la fijación de carbono por las masas forestales ayuda a los gestores forestales a tomar decisiones informadas sobre las prácticas de manejo, determinando, por ejemplo, qué especies de árboles son más eficientes en la fijación de carbono o qué densidad de árboles afecta esta capacidad.
|