| Sumario: | El maíz voluntario, también denominado “guacho”, provoca disminución en el rendimiento de los cultivos debido a la competencia por recursos esenciales como luz, agua y nutrientes. Se han cuantificado pérdidas de rendimiento de soja de 10 a 50 % con densidades de 0,4-0,5 plantasm-2 y 4-16 plantas m-2 respectivamente (Alms, et al, 2016; Marquardt et al., 2012). Además, en Argentina los patógenos que conforman el complejo del achaparramiento del maíz tienen como único hospedero a esta especie y su vector, Dalbulus maidis, se alimenta y reproduce exclusivamente en ella. Para reducir la propagación de estas enfermedades es necesario impedir
la presencia de plantas de maíz en los campos por al menos 90 días, generando un vacío sanitario. El control de maíz voluntario debe ser realizado en preemergencia o postemergencia temprana, para que las plantas no lleguen a ser fuente inóculo de la enfermedad ni de alimento para el vector (Gimenez, P. 2013, Inta, 2024). En este trabajo se evaluó la eficacia de herbicidas residuales para el control preemergente de maíz voluntario.
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