| Sumario: | El cultivo de soja en Argentina en la campaña 2024/25 representó una superficie de siembra de 17,75 millones de hectáreas con un rendimiento promedio de 27,4 qq/ha, siendo las principales provincias productoras Buenos Aires con 29,5 qq/ha, Córdoba con 32,3 qq/ha y Santa Fe con 35,4 qq/ha (Bolsa de Comercio de Rosario, 2025). El crecimiento en superficie de siembra y productividad del cultivo está directamente relacionado a la evolución genética de las variedades junto con las mejoras tecnológicas en la maquinaria interviniente, desde las sembradoras utilizadas, pulverizadoras para el control fitosanitario y las cosechadoras altamente tecnificadas que permiten realizar una cosecha con reducidas pérdidas a campo. No obstante, se estima que estas pérdidas podrían estar entre un 1 y 3% del promedio de rendimiento del cultivo, con lo cual, teniendo en cuenta el rendimiento promedio estimado de la campaña 2024/25, se estaría dejando en el lote entre 27 y 82 kg/ha. Por otro lado, se tiene que a partir de estudios realizados por el Proyecto de Eficiencia de Cosecha y Postcosecha (PRECOP) de INTA, en condiciones normales de cosecha en soja, el 70 % de las pérdidas se producen en el cabezal y el 30% restante se va por cola de la cosechadora(Bragachini, 2012), estos números indicaban 60 y 20 kg/ha nuevas tecnologías en cosechadoras permiten trabajar con una tolerancia de pérdidas menor, es posible reducirlas a 50 kg/ha en el cabezal y 10 kg/ha por cola. Entre estas mejoras, se puede mencionar el crecimiento en la adopción de plataformas tipo draper que
permite lograr un flujo constante y ordenado de material al sistema de alimentación y de trilla. Además, existen y existieron algunas alternativas como accesorios para trabajar con sojas de diferente porte y densidad, como son los “Sistema Cobra” que constan de una
serie de correas de goma o un sistema similar de dientes modificados tipo “paleta”, ambos montados en el molinete.
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