| Summary: | La variabilidad climática en los últimos años ha dejado expuesta la necesidad de evaluar distintas estrategias de manejo de los
recursos hídricos en Formosa. La provincia se encuentra atravesada por numerosos cursos superficiales que podrían
aprovecharse para fines productivos. El Bañado La Estrella recibe los desbordes del Río Pilcomayo, que alimenta las cabeceras de varios ríos interiores, entre ellos El Porteño de 217.000 hectáreas de cuenca, con un 25% factibles de ser utilizadas para la producción bajo riego, y al menos el 50% para la ganadería. Asegurar la provisión de agua y en particular para los momentos alta demanda es crucial. Sin embargo, las variaciones estacionales en cantidad y calidad del agua hacen que su cuenca, aunque valiosa en el entramado productivo provincial, sea compleja de gestionar. La regulación está dada por las presas y compuestas de la Laguna Salada, Apayerey, Misión Tacaaglé, San Isidro, Ceibo 13, Primera Junta y San Juan. La clave está en encontrar una ventana temporal para hacer uso del recurso en el periodo donde el poder disolvente del agua sea tal, que asegure condiciones favorables para el riego y el abrevado animal, sin dejar de abastecer a las localidades y asegurar la continuidad hidráulica permanente. Durante los ciclos hidrológicos 2023-2024-2025, desde la Estación Experimental Agropecuaria El Colorado del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), con sus Agencia de Extensión Rural (AER) Güemes y Laguna Blanca, al igual que el Área de Investigación y Desarrollo para la Agricultura Familiar (AIDAF) en colaboración con organismos provinciales como la Dirección Provincial de Vialidad de Formosa (DPV), se viene realizando el monitoreo permanente de agua en sitios estratégicos, observando el comportamiento hidrológico. Particularmente las variaciones de cantidad y calidad del agua.
|