| Sumario: | La agroecología surge como paradigma alternativo para un desarrollo sostenible
del sistema agropecuario y alimentario (Sarandón y Flores, 2014). Su triple significación
como práctica, movimiento social y ciencia, genera una complejidad que se adiciona a
que las palabras no son neutras, pues ellas reflejan y refractan una realidad. Algunas pala bras, “llevan marcas de poder que conducen a los interlocutores a proyectar un mundo”
(Giraldo, 2018, p. 94). La agroecología entonces, al ser una palabra polisémica y además
emerger como respuesta contrahegemónica, despliega una constante disputa por dotarla
de significación. Esta disputa se complejiza aún más durante los procesos de instituciona lización, dado que suponen una sucesión de acontecimientos en los que se pone en juego
la legitimación, el reconocimiento, la dinámica de inclusión y exclusión, y la resignifica ción de las relaciones de poder dentro de las instituciones.
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