| Sumario: | En las condiciones climáticas de la región Norpatagónica, el desarrollo de una fruticultura regional intensiva debe sustentarse en la suplementación hídrica vía riego y en la evaluación de las disponibilidades calóricoenergéticas, para una sincronización ajustada fenología-ambiente en función de los requerimientos ecofisiológicos de la especie considerada (Polgar and Primack, 2011). La mayoría de los árboles frutales de hojas caducas requieren temperaturas frías durante el invierno seguidas de condiciones térmicas cálidas en primavera temprana para romper la dormición y la posterior brotación. Las necesidades de frío y los requerimientos de calor juegan entonces un rol fundamental al momento de seleccionar una especie y cultivar para una ubicación geográfica determinada (Okie and Blackburn, 2011).
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