| Sumario: | A fin de promover la seguridad alimentaria y la nutrición de la población, resulta crítico facilitar el acceso a alimentos sanos y de calidad, fundamentalmente en sectores de bajos recursos, donde hay elevados índices de malnutrición y mayor riesgo de adquirir enfermedades crónicas no transmisibles. La difusión de tecnologías sustentables y seguras, adaptadas a las condiciones locales, constituye una estrategia para fortalecer los entramados productivos y la distribución de alimentos. Este desafío presenta particularidades en el ámbito urbano y periurbano de las grandes ciudades, en donde las condiciones para el desarrollo de experiencias productivas presentan complejidades de todo tipo (falta de espacio e infraestructura adecuadas, pérdida de saberes ligados a la ruralidad, entre otras), y donde, no obstante, resulta estratégico abordar la cuestión, dado que es allí donde habita la mayor parte de la población. En los últimos años, se registra un incremento en el desarrollo de formas de organización para el autoempleo como medio para complementar el sustento diario de amplios sectores de la población, sumado a la preocupación ambiental y climática, se identifica un sujeto social, que experimenta propuestas colectivas y/o locales de producción de alimentos en la urbanidad. Huertas urbanas, polos productivos agroecológicos, granjas cooperativas, son iniciativas que retoman una larga trayectoria de la agricultura urbana, y fortalecen los procesos de trabajo de esta economía local emergente. En ese marco, el acceso a proteína en la alimentación sigue constituyendo un desafío, que evidencia la necesidad de adaptar tecnologías disponibles para la producción de aves en los ámbitos urbanos. En particular, el diseño y construcción de instalaciones móviles para producción de pollos que permita mejorar el manejo de planteles a pequeña escala, resulta una tecnología relevante para los desafíos planteados. El proceso de trabajo que se presenta, surge del intercambio con una organización del conurbano sur del Área Metropolitana de Buenos Aires, la Fundación Alandar, ubicada en Gerli, Partido de Avellaneda. Desde hace algunos años Alandar definió llevar adelante un espacio productivo agroecológico “Granja Tierra Sin Males”, que permitiera abastecer de alimentos sanos a niños/as, jóvenes y trabajadores/as del espacio educativo que conforman, al tiempo que ofrecer al barrio la comercialización de sus productos.
|