Informe Fitosanitario de Maíz y Girasol - Campaña 2024-2025 – Jesús María, Córdoba

La Agencia de Extensión Rural de INTA Jesús María realiza monitoreos periódicos por los lotes de producción de maíz y girasol en los departamentos Colón, Totoral y Tulumba, en el norte de Córdoba. El objetivo principal es evaluar el estado sanitario de los cultivos, detectar la presencia de vectore...

Full description

Bibliographic Details
Main Author: Cordes, Diego Darío
Format: info:ar-repo/semantics/informe técnico
Language:Español
Published: AER Jesús María, INTA 2025
Subjects:
Online Access:http://hdl.handle.net/20.500.12123/21646
Description
Summary:La Agencia de Extensión Rural de INTA Jesús María realiza monitoreos periódicos por los lotes de producción de maíz y girasol en los departamentos Colón, Totoral y Tulumba, en el norte de Córdoba. El objetivo principal es evaluar el estado sanitario de los cultivos, detectar la presencia de vectores, analizar los procesos de respuesta de las plantas ante distintos factores de estrés bióticos y abióticos y sus interacciones, y caracterizar los patosistemas que influyen en los mecanismos de adaptación y aclimatación. Este trabajo es clave, ya que permite comprender de manera más precisa los efectos de las enfermedades y otros factores adversos en el crecimiento y productividad de los cultivos, y la identificación temprana de amenazas que podrían afectar el rendimiento productivo. contribuyendo así a la innovación y mejora de los sistemas productivos agrícolas. Esta actividad se enmarca dentro de las acciones promovidas por el INTA en los proyectos 2023-PE-L01-I025 y 2023-PD-L03-I084. En la actual campaña agrícola 2024-2025 se ha puesto especial atención en el cultivo de maíz, dado que en la campaña anterior se registraron importantes pérdidas debido al impacto del achaparramiento del maíz, enfermedad transmitida por la chicharrita Dalbulus maidis. Esta situación provocó una reducción de aproximadamente el 20% en la superficie sembrada, ya que muchos productores han optado por limitar su inversión en este cultivo ante el temor de sufrir pérdidas económicas significativas. En este contexto, se ha observado que, en aquellos casos en los que las condiciones climáticas lo permitieron, se han adelantado las fechas de siembra a octubre y noviembre con el objetivo de escapar al pico poblacional del vector Dalbulus maidis, buscando así reducir la probabilidad de infección y minimizar el potencial impacto de la enfermedad en el rendimiento del cultivo en siembras tardías de fines de diciembre y principios de enero. Como consecuencia de esta problemática, se ha registrado un notable incremento en la superficie sembrada con girasol, que ha aumentado en más del 10%, buscando diversificar con cultivos alternativos para la región