| Sumario: | Las barreras rompevientos son obstáculos naturales o artificiales destinados a reducir la velocidad del viento en los cultivos. Su objetivo más visible es evitar los daños mecánicos generados por ese factor climático, como son la rotura de brotes y hojas y el rameado y caída de frutos, entre otros. No son menos importantes las modificaciones microclimáticas originadas por este tipo de barreras, que optimizan el aprovechamiento de factores como la radiación, la temperatura, la humedad ambiental, y permiten mejorar el crecimiento y el desarrollo del cultivo protegido.
En los valles de la Norpatagonia, éstas se ubican de manera perpendicular a la dirección de los vientos. En general, la disposición del sistema de riego en la región determina que los cuadros se rieguen en las direcciones oeste-este o norte-sur, por lo que las barreras están ubicadas en ese sentido. No obstante, la orientación óptima es la del noroeste-sureste, de manera perpendicular al viento dominante.
Las barreras perimetrales de la chacra deben tener mayor porosidad que las interiores y el máximo de altura posible. Esto permite mayor distancia en sus efectos sobre la reducción de la velocidad del viento.
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