| Sumario: | Los sistemas agrícolas de la región pampeana han experimentado una simplificación progresiva, impulsada por la creciente demanda de productos oleaginosos, como la soja (Glycine max L. Merr). Este proceso ha generado una extracción intensiva de nutrientes esenciales, como el fósforo (P), y una baja incorporación de materia orgánica al suelo. Como consecuencia, se ha visto afectada la biodiversidad del suelo y su estructura, disminuyendo su capacidad para infiltrar y almacenar agua. Una vía para abordar esta problemática es la intensificación de los cultivos mediante la rotación de soja con trigo y maíz, y/o la incorporación de cultivos de cobertura previo al cultivo de soja. Estas prácticas pueden mejorar la estabilidad estructural del suelo, aumentar el aporte de carbono orgánico, y estimular la actividad microbiana, lo que optimizaría el flujo de agua en el perfil del suelo.
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