| Summary: | Desde 1997, la malla antigranizo ha transformado la protección agrícola en Argentina, convirtiéndose en una necesidad para productores de todo el país. Frente a tormentas que destruyen cosechas en minutos, la malla se posiciona como la única solución efectiva. Aunque el costo sigue siendo un desafío, su capacidad para proteger de granizo, asoleado y viento, y mejorar la calidad de la producción, ha convertido esta inversión en esencial. Hoy, las instalaciones crecen en el Valle de Río Negro, y la tecnología sigue evolucionando, haciendo de la malla un aliado clave.
En la entrevista, el ingeniero civil Martín Torres nos cuenta detalles de su experiencia en el servicio de instalación de esta tecnología, desde Mendoza hasta la Patagonia Norte.
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