| Sumario: | La planta de Cannabis sativa L. se distribuye a nivel mundial en diferentes altitudes y condiciones variables de suelo y clima. Desde la antigüedad, el cannabis ha sido ampliamente utilizado por humanos para una variedad de usos, como textiles, papel, alimentos, medicinas, biocombustibles o recreación. El cannabis se puede clasificar en quimiotipos: (I) con alto contenido de THC; (II) con contenido aproximadamente iguales de THC y CBD; (III) con alto contenido en CBD y bajo contenido en THC. En 2017 se sancionó la Ley Nacional N° 27350 que establece el marco regulatorio para la investigación médica y científica del uso medicinal, terapéutico y/o paliativo del dolor de la planta de cannabis y sus derivados. En el marco de esta ley el INTA y la Asociación Civil Ciencia Sativa (ACCS) llevan adelante el proyecto “Producción de Cannabis sativa con fines terapéuticos, científicos y de investigación y desarrollo en Patagonia Norte”, que incluye un programa de mejoramiento que se lleva a cabo en el INTA EEA Bariloche y la evaluación agronómica de los cultivares en la EEA Alto Valle. Se presentaron a registro dos cultivares de quimiotipo III y uno de quimiotipo I. Uno de los cultivares quimiotipo III se denominó CANNAWINE INTA-ACCS (10 % CBD y < 1% de THC) y se inscribió en el RNC y RNPC del INASE (N° registro 22141). Las evaluaciones agronómicas fueron realizadas durante dos temporadas en la Patagonia con resultados de producción de biomasa floral de 500 gramos promedio por planta. A partir de este programa de mejoramiento el INTA y la ACCS generaron un vínculo estratégico en la Patagonia Norte que permitió la inscripción de un cultivar nacional que está disponible para su cultivo y comercialización.
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