Importancia y manejo del cultivo de maíz

Una de las propiedades de mayor relevancia de los suelos son sus niveles de materia orgánica. Es conocido las ventajas que presenta tener altos niveles de materia orgánica sobre formación de agregados del suelo y la estabilidad de los agregados, así como también sobre la disponibilidad de agua, disp...

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Detalles Bibliográficos
Autores principales: Lopez De Sabando, Marcelo, Erreguerena, Juan María, Besteiro, Ignacio, Lanzavecchia, Luis Agustin, Cerrudo, Aníbal Alejandro
Formato: info:ar-repo/semantics/informe técnico
Lenguaje:Español
Publicado: Estación Experimental Agropecuaria Balcarce, INTA 2024
Materias:
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/20.500.12123/19677
Descripción
Sumario:Una de las propiedades de mayor relevancia de los suelos son sus niveles de materia orgánica. Es conocido las ventajas que presenta tener altos niveles de materia orgánica sobre formación de agregados del suelo y la estabilidad de los agregados, así como también sobre la disponibilidad de agua, disponibilidad de nutrientes y su dinámica de ciclado, y por consiguiente la relación positiva entre los niveles de materia orgánica y los rendimientos de los cultivos. Anualmente se produce pérdidas de materia orgánica por mineralización (o perdidas de carbono). Estas pérdidas dependen principalmente de las condiciones meteorológicas del año, de los niveles de materia orgánica inicial, y de las prácticas de manejo como siembra directa o labranza convencional. En sudeste de Buenos Aires, en sistemas de siembra directa las pérdidas anuales rondan los 3,7 toneladas de carbono por ha por año. El aporte de residuos de cultivos permite balancear estas pérdidas o incluso generar balances que permitan en el mediano plazo incrementar los niveles de materia orgánica. Podemos aproximar que aportes de 10 ton de materia seca de residuos de cosecha por ha y por año permiten balancear los niveles de perdida y aporte de carbono en los suelos. Para lograr estos aportes de residuos de cosecha debemos considerar el número de cultivos, el tipo de cultivo, y los niveles de producción por cultivo. La incorporación del maíz de alta producción en las rotaciones permite aportar residuos en cantidad y calidad (residuos con alta relación carbono nitrógeno), y junto con las gramíneas como trigo y cebada lograr sistemas con balances de carbono neutros o positivos.