| Sumario: | Una tormenta de granizo, dependiendo de la época del año y estado vegetativo de las plantas, puede provocar daños en troncos, sarmientos, brotes, follaje y fruto. Hay situaciones en las que el daño es grave y afecta el 100% de la producción o más, ya que daña las yemas que fueron inducidas como frutales y que representan la producción del siguiente ciclo. En los casos en los que la incidencia de la granizada fuera baja, existe una alta proporción de hojas y frutos dañados. Las lesiones en hojas, implican una menor taza de acumulación de azúcar en las bayas, retrasando el proceso de maduración. Sin embargo, en los racimos, luego de envero y hasta cosecha, se produce una situación de inestabilidad ligada a: 1) la presencia de azúcar y 2) una herida abierta (lesión), que permite el ingreso de agentes patógenos causales de podredumbres.
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