| Sumario: | El cultivo de duraznero es afectado por diversos patógenos que producen pérdidas en la poscosecha, entre los cuales podemos citar a Monilinia fructicola (MON) y Rhizopus spp. Se probaron los siguientes tratamientos como alternativas a los fungicidas: cloruro de polihexamethylenediamina guanidinium, solo o en combinación con peróxido de hidrógeno (HYG V20), bicarbonato de sodio (BIC), hipoclorito de sodio (HIP), diferentes formulaciones de quitosano poli–D–glucosamina, fosfito de potasio; extractos naturales como: aceite esencial destilado de Melaleuca alternifolia, gel de Aloe saponaria, aceite de neem; productos comerciales a base de Bacillus pumila, Trichoderma harzianum y Trichoderma viride. El testigo químico fue fludioxonil y ejerció un adecuado control de MON y RHI. El tratamiento HYG V20 redujo la presencia de MON pero ocasionó manchas en la piel de los frutos. Los tratamientos con BIC no contribuyeron a reducir la presencia de podredumbres, sino que las aumentaron al lesionar la superficie de los duraznos. El tratamiento con quitosano se diferenció del control para MON.
Palabras clave: Prunus persica, Sustancias GRAS, Monilinia fruticola, Rhizopus spp.
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