| Sumario: | Las brassicas forrajeras son especies bianuales, aunque agronómicamente son consideradas anuales porque se consumen durante la primera estación de crecimiento. Existen distintos tipos de brassicas: nabos de hoja, nabos de raíz, coles, raps forrajeros y rutabagas. De acuerdo con las características de cada uno de ellos, pueden utilizarse estratégicamente en verano u otoño – invierno, cuando las pasturas naturales o implantadas disminuyen su crecimiento por déficits hídricos o bajas temperaturas. En Chile se utilizan desde la década de los 60´, especialmente como suplemento invernal. Los cultivares, introducidos en los últimos 20 años en el mercado mundial, fueron desarrollados principalmente en Europa y Nueva Zelanda.
En Argentina se introdujeron recientemente en los sistemas agrícolas, principalmente como cultivos de servicio. A nivel local se han evaluado en pastoreo con ovinos y bovinos, pero existe escasa información productiva y de calidad sobre estas especies en nuestras condiciones de cultivo. En este contexto se desarrolló una experiencia local con el objetivo de evaluar la calidad nutricional y la producción de distintas especies de brassicas forrajeras durante dos temporadas en el noroeste de Chubut.
|