| Sumario: | Sin duda los productos hortícolas son emblemáticos para la seguridad y soberanía alimentaria de las regiones y una línea productiva siempre presente en los cinturones urbanos y en los valles irrigados de la provincia.
Sin embargo, pese a existir tierras, infraestructura de riego y capacidad productiva, una parte muy importante de las hortalizas presentes en el mercado proviene de otras provincias y nuestros productos locales sólo cubren un reducido porcentaje (10% al 30%) de la demanda regional.
Es importante señalar que nos referimos a la producción diversificada de hortalizas, identificada como de “hortalizas varias” (maíz dulce, lechuga, espinaca, zanahoria, pimiento, berenjena, zapallito de tronco, ajo, remolacha, repollo, melón, etc.) marcadamente diferenciada en sus aspectos socio-económicoproductivos de la producción especializada (cebolla, tomate, papa, zapallo) desarrollada por grandes productores y empresas con infraestructura que se integran a la agroindustria y la exportación. Es notable cómo estas producciones traccionan al conjunto del complejo hortícola generando desigualdades hacia los pequeños productores que intentan insertarse en estas cadenas.
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