| Sumario: | En los últimos tres años, a partir de la adopción de programas fitosanitarios de “Residuo Cero” en chacras de manejo integrado de la región se observó la presencia y aumento de enemigos naturales de las principales plagas de los frutales de pepita, fenómeno que sólo ocurría en establecimientos de manejo orgánico. Estos hallazgos impulsan el desarrollo de futuras herramientas de control biológico para el Alto Valle de Río Negro y Neuquén, en un marco de producción de bajo impacto ambiental.
En la actualidad, la actividad frutícola destinada a la exportación se encuentra sujeta a normativas de calidad e inocuidad alimentaria. Estas no solo exigen llegar al consumidor con un alto valor cosmético en el producto final (frutas frescas) sino que además debe garantizarse la ausencia de plagas cuarentenarias y residuos de plaguicidas que superen los niveles de tolerancia aceptados por el país importador.
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