| Sumario: | La densidad de plantas debe ajustarse a cada ambiente para maximizar el rendimiento, para hacer un uso eficiente del insumo semilla y para asegurar la integridad del cultivo en la cosecha. En este capítulo, nos centraremos en el primero de estos tres objetivos y sólo consideraremos los aspectos eco-fisiológicos de la respuesta del rendimiento a la densidad de plantas. En maíz, en comparación con otros cultivos extensivos, el número de plantas por unidad de área tiene un mayor efecto sobre la captura de recursos, la producción de biomasa y la partición de esta biomasa entre estructuras vegetativas y reproductivas. En consecuencia, el ajuste de la densidad de plantas resulta en una práctica especialmente crítica para este cultivo. En primer lugar, se describe la respuesta del rendimiento a cambios en la densidad de plantas. Posteriormente, se analiza cómo la densidad de plantas afecta los procesos de intercepción de radiación solar, la producción de biomasa y su partición, y la determinación del número de granos a nivel de planta y de superficie. Se indagan, además, las interacciones de la densidad de plantas con la disponibilidad hídrica y nutricional, y con el cultivar. Luego se destacan los procesos eco-fisiológicos modificados por el mejoramiento genético que afectan la respuesta del rendimiento a la densidad. Finalmente, se mencionan los principales aspectos aplicados que surgen de los conceptos analizados.
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