| Summary: | La habilitación de tierras para cultivos extensivos en NEA y NOA se dio por cambio de uso del suelo, pasando de monte nativo a agricultura bajo labranza cero. Se evaluó el carbono orgánico lábil en lotes agrícolas dedicados a soja y maíz y la cortina forestal con monte nativo más cercana, en los primeros 20 cm. de profundidad de suelo. La disminución del carbono orgánico en estos sistemas fue de 29,41% en los primeros 20 cm. de profundidad, pasando de 2,04% ± 0,54 en monte nativo a 1,44% ± 0,44 en agricultura extensiva. Las variables geomorfométricas denominadas sombreados, pendiente, aspecto, plano de curvatura, perfil de curvatura (Longitudinal), índice de convergencia, presencia de depresiones, acumulación de flujos, índice de humedad topográfica, influencia de longitud y grado de pendiente, nivel basal de la red de canales, distancia vertical de la red de canales, profundidad del valle y posición relativa de la pendiente sirvieron para generar el mapa de carbono de NEA y NOA con un R2 de 0.24. Esta metodología geoestadística resultó adecuada para generar mapas de suelos digitales a escala regional.
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