| Sumario: | 6.1. Suelos: Las plantas de pera tienen una marcada plasticidad para crecer en diferentes ambientes, incluidos diversos tipos de suelos. Sin embargo, las plantaciones comerciales de este cultivo requieren de una adecuada selección de tierras que garantice longevidad, buen estado sanitario, productividad y calidad de los frutos. En este sentido, es necesario realizar un examen
pormenorizado de los suelos de acuerdo con los siguientes criterios referidos a sus propiedades físicas y químicas.
6.2. Fertilización: La fertilización es una práctica cultural obligada en la producción intensiva de frutales. A pesar de que los suelos de la región son en general de buena fertilidad natural, la elevada demanda nutricional hace que sea necesario recurrir tarde o temprano al uso de fertilizantes, principalmente nitrogenados. Como se ha señalado, los suelos de los valles irrigados de la Norpatagonia son de bajo contenido de materia orgánica y en consecuencia no pueden aportar la cantidad de nitrógeno requerida por los frutales.
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