| Sumario: | Genética, densidad y nivel de nitrógeno son esenciales en el manejo de maíz. La fecha de siembra tardía por lo general representa un ambiente mejorado en la oferta de agua y nutrientes respecto de las tradicionales. Esto se ve potenciado en ciclos bajo el evento La Niña, en las cuales el máximo de precipitaciones se traslada desde la primavera al verano – otoño. El cambio de escenario podría significar diferentes recomendaciones en los niveles de los factores. En el presente trabajo, el oportuno retorno de las lluvias y la mitigación de altas temperaturas permitieron la expresión de altos rendimientos en siembras tardías. La interacción genotipo x densidad resultó significativa para rendimiento. La combinación óptima de nitrógeno y densidad fue diferente según cultivar. Se plantea hasta qué punto la intensificación productiva –mayor densidad, niveles crecientes de nitrógeno, cultivares adaptados– pueden ser un camino a recorrer en fechas de siembra diferidas.
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