| Sumario: | La región semiárida se caracteriza por presentar densificaciones naturales del suelo, compactación superficial y piso de arado como consecuencia de esquemas invariables de labranza (Kruger, 1996). Cualquiera de estas limitantes puede poner en peligro la implantación y el desarrollo posterior de los cultivos, especialmente de las pasturas perennes. Este tipo de recurso se dispondrá por muchos años, por lo que será un capital instalado y habrá que tener los máximos recaudos en la implantación para su logro (Pesqueira, 2017). De esto cobra importancia la elección y preparación previa del lote. El objetivo de esta experiencia fue evaluar el impacto del uso del cincel previo a la siembra de una pastura de mijo perenne (Panicum coloratum) sobre la producción y calidad de forraje al primer pastoreo.
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