Tejiendo redes: cinco años de trabajo en apicultura en el Alto Valle

La región del Alto Valle de Río Negro y Neuquén se caracteriza por tener gran parte de su superficie (50.993 ha) dedicada al cultivo de frutales de carozo y pepita. Esto hace que durante la primavera se convierta en una de las zonas más ricas en aporte de néctar y polen de nuestro país. “Este gran j...

Full description

Bibliographic Details
Main Author: Sangregorio, Salvador
Format: info:ar-repo/semantics/parte de libro
Language:Español
Published: Ediciones INTA 2023
Subjects:
Online Access:http://hdl.handle.net/20.500.12123/14602
Description
Summary:La región del Alto Valle de Río Negro y Neuquén se caracteriza por tener gran parte de su superficie (50.993 ha) dedicada al cultivo de frutales de carozo y pepita. Esto hace que durante la primavera se convierta en una de las zonas más ricas en aporte de néctar y polen de nuestro país. “Este gran jardín, de más de 50.000 hectáreas en floración, es atractivo para los apicultores, que brindanun servicio a los productores frutícolas, a la vez quevigorizan sus colmenas” (García, 2003). La apicultura valletana es, en la actualidad, una actividad complementaria para la mayoría de los productores. Tiene desde el aspecto productivo, algunas limitaciones respecto a otras zonas del país ya que no posee un aporte sostenido de néctar durante el año y por ello no está dentro de las áreas de mayor producción de miel por colmena. Sin embargo, la miel es de buena calidad y es muy demandada. Por otra parte, las colmenas de la región pueden aportar a la cadena de valor, además de miel, otros productos como el polen y el propóleo. Además, la región tiene características probadas para la producción de núcleos y reinas de calidad.