Manejo del riego

El agua es el elemento fundamental para el crecimiento y desarrollo de las plantas. En nuestra zona las necesidades de agua de las plantas se satisfacen mediante el riego. Una parte del agua infiltrada se almacena en el suelo y es aprovechada por las plantas para cumplir sus funciones vitales; par...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores principales: Requena, Antonio Mario, Toranzo, Jorge Oscar
Formato: Libro
Lenguaje:Español
Publicado: EEA Alto Valle, INTA 2023
Materias:
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/20.500.12123/14498
Descripción
Sumario:El agua es el elemento fundamental para el crecimiento y desarrollo de las plantas. En nuestra zona las necesidades de agua de las plantas se satisfacen mediante el riego. Una parte del agua infiltrada se almacena en el suelo y es aprovechada por las plantas para cumplir sus funciones vitales; parte se pierde por evaporación desde la superficie del suelo y finalmente, parte percola alimentando la capa freática (“filtración”) (Fig. 1). El agua disponible para las plantas en el suelo es la que se encuentra entre los valores de capacidad de campo y punto de marchitez permanente. Se denomina capacidad de campo a la máxima cantidad de agua que un suelo puede retener en condiciones de libre drenaje. A medida que el suelo se seca llega a un punto en que las raíces de las plantas no son capaces de extraer el agua y a este nivel de humedad se lo denomina punto de marchitez permanente (Fig. 2). En los valles de Río Negro y Neuquén es común observar plantaciones de frutales con los siguientes síntomas: • Falta de vigor. • Ramas secas. • Hoja con los bordes quemados. • Muerte de plantas. Por lo general estos síntomas son característicos de un inadecuado manejo del agua de riego y/o deficiencias de drenaje. Para un mejor aprovechamiento del agua de riego se recomienda tener en cuenta los siguientes aspectos: • Nivelación. • Bordeado. • Acequias bien dimensionadas, limpias y con dominio. • Aprovechar el caudal disponible. • Aplicar una lámina adecuada. • Regar con frecuencia correcta.