Estrategias de suplementación enfocadas en el uso de bloques nutricionales. Una revisión de lo realizado en Patagonia Sur
La ganadería ovina en Patagonia se desarrolla sobre pastizales naturales, por lo general, con un uso mínimo de insumos externos. En estos sistemas de producción, la planificación del pastoreo permite ajustar la carga animal para así poder satisfacer los requerimientos de los ovinos a lo largo del añ...
| Autores principales: | , |
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| Formato: | info:ar-repo/semantics/artículo |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
Asociación Argentina Criadores de Merino
2023
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | http://hdl.handle.net/20.500.12123/14117 https://www.merino.org.ar/ice/wp-content/uploads/anuario_merino_2022.pdf |
| Sumario: | La ganadería ovina en Patagonia se desarrolla sobre pastizales naturales, por lo general, con un uso mínimo de insumos externos. En estos sistemas de producción, la planificación del pastoreo permite ajustar la carga animal para así poder satisfacer los requerimientos de los ovinos a lo largo del año y no sobrepastorear el recurso forrajero. Sin embargo, hay momentos críticos del
ciclo productivo donde la calidad del pastizal natural no llega a cubrir las necesidades de los animales o cuando se presentan
periodos de sequias, nevadas y/o cenizas donde el recurso forrajero no está disponible. En esos momentos, es donde la suplementación y/o alimentación bajo pastoreo se presenta como una herramienta estratégica para estabilizar o mejorar los resultados productivos. La suplementación consiste en suministrar un alimento con la finalidad de cubrir el 30% de los requerimientos de los animales y puede variar entre el 0,5 al 1% del peso vivo, mientras que una alimentación estratégica, bajo
condiciones de contingencias climáticas, implica cubrir aproximadamente el 90% de los requerimientos de los animales. Si bien la utilización de suplementos nutricionales en Patagonia han sido validados en diferentes categorías, demostrando un
efecto positivo en la mejora de los índices productivos, presenta algunas limitaciones al momento de su implementación tales
como: el costo de los insumos, la infraestructura necesaria y la logística para distribuir el alimento a campo bajo condiciones
extensivas. A nivel regional se han implementado diferentes alternativas de suplementación con el uso de alimentos balanceados con reguladores del consumo químicos, como es el caso del sal (NaCl) (Foto 1) (Ceballos y col, 2013) y compuestos derivados de los
pimientos (Capsicum) (Ceballos y col., 2016) con resultados interesantes de aplicación en los campos. Por otro lado, se han
comenzado a evaluar reguladores del consumo físicos como es el uso de comederos especiales (Foto 2) y suplementos
líquidos en tanques cisternas con rodillos para lamer (Foto 3). Otras de las alternativas de evaluación, que se han implementado, es el uso de los bloques nutricionales (Foto 4) lo cual su principal función es favorecer el desarrollo de la flora ruminal mejorando la degradación de la fibra de forrajes de baja calidad nutricional en momentos críticos del año donde la calidad del pastizal natural es
baja. En los últimos años, en Patagonia sur, se han desarrollado varias experiencias con estos tipos de suplemento, con distintas composiciones y formas de elaboración, “comerciales” y “artesanales”. |
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