Contribución de las raíces de cultivos de cobertura a las reservas de carbono del suelo

Las raíces de las plantas contribuyen sustancialmente a la formación de carbono orgánico del suelo (COS) a través de tres vías principales: i) el aporte de biomasa de raíces (material muerto estructural) que contribuye con la acumulación de carbono orgánico particulado (COP), ii) la liberación de co...

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Detalles Bibliográficos
Autores principales: Frasier, Ileana, Restovich, Silvina Beatriz
Formato: info:ar-repo/semantics/documento de conferencia
Lenguaje:Español
Publicado: Asociación Argentina de la Ciencia del Suelo 2022
Materias:
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/20.500.12123/13569
Descripción
Sumario:Las raíces de las plantas contribuyen sustancialmente a la formación de carbono orgánico del suelo (COS) a través de tres vías principales: i) el aporte de biomasa de raíces (material muerto estructural) que contribuye con la acumulación de carbono orgánico particulado (COP), ii) la liberación de compuestos orgánicos por rizodeposición y, iii) la estimulación de la microbiota edáfica por los exudados radicales, que contribuyen con el aporte de compuestos orgánicos simples, los cuales pueden estabilizarse en la fase mineral del suelo (Jastrow et al., 2007; Pausch & Kuzyakov, 2018; Sokol et al., 2019). La última vía además involucra la acumu lación de necromasa microbiana que puede constituir más de la mitad del carbono orgánico adsorbido en la fracción mineral del suelo (Liang et al., 2019). Sin embargo, los mecanismos involucrados en la estabilización del COS están siendo cuestionados, presentándose la necesidad de unificar visiones y aportar mayor cono cimiento a campo acerca del rol de las raíces y la microbiota del suelo en este proceso (Poirier et al., 2018). La inclusión de cultivos de cobertura (CC) en los sistemas de producción, combinados con siembra directa y fertilización al cultivo de cosecha, constituye una estrategia que mantiene y/o mejora las reservas de C en el suelo (Frasier et al., 2016; Restovich et al., 2019). El aporte de raíces vivas durante todo el año contribuiría con una mayor eficiencia en el almacenamiento del COP y el asociado a la fracción mineral (Sanaullah et al., 2011; Sokol & Bradford, 2018). Adicionalmente, permitiría una mayor estabilidad de las poblaciones de hongos micorrícicos cuyo rol no ha sido clarificado aún, pero sus secreciones y necromasa microbiana también podrían contribuir a la formación del COS y mejorar la estabilidad estructural edáfica (EE) (Frey, 2019; Rillig, 2004). Los objetivos del trabajo fueron: i) cuantificar la biomasa de raíces de diferentes CC y el efecto acumulado de la fertilización del cultivo estival en la rotación; y ii) evaluar la relación entre la biomasa de raíces, las reservas de COS, la EE y la abundancia de proteínas “tipo glomalina”.