Expansión del riego: tipo de suelo, pendiente y calidad de agua en el sudeste de la provincia de Buenos Aires

El objetivo de este trabajo es caracterizar el área agrícola bajo riego complementario en el Sudeste Bonaerense (SB) en cuanto al incremento del área ocupada, tipo de suelo, pendiente y calidad de agua. Mediante un proceso de digitalización visual sobre imágenes satelitales se identificaron áreas de...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores principales: Angelini, Hernán Pablo, Costa, José Luis, Aparicio, Virginia Carolina
Formato: info:ar-repo/semantics/artículo
Lenguaje:Inglés
Publicado: Facultad de Agronomía, Universidad Nacional de La Plata 2022
Materias:
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/20.500.12123/12402
https://revistas.unlp.edu.ar/revagro/article/view/14066
https://doi.org/10.24215/16699513e088
Descripción
Sumario:El objetivo de este trabajo es caracterizar el área agrícola bajo riego complementario en el Sudeste Bonaerense (SB) en cuanto al incremento del área ocupada, tipo de suelo, pendiente y calidad de agua. Mediante un proceso de digitalización visual sobre imágenes satelitales se identificaron áreas de riego con pivote central en seis partidos del sudeste bonaerense para el período 2017-2019. De la superficie total, 82.659 ha, Lobería y Balcarce registran el 60% y, junto con Tandil, registran el área de mayor expansión. El 94% de los círculos es menor a 100 ha. Las series de suelos “Mar del Plata” y “Tandil”, del tipo Argiudol típico, son las de mayor presencia del área estudiada, con 34,7% y 17,2% respectivamente. El 12,6% del área presenta algún sector con pendientes mayores a 5%. En relación con la aptitud agrícola del agua de riego, se observó una tendencia de aumento en los valores de Conductividad Eléctrica (CE) y Relación de Adsorción de Sodio (RAS) a medida que se aproximan a la costa del mar. El 18% del área se encuentra en zonas identificadas con alta CE (>1,3) y un 15% del área en zonas altas de RAS (>a 13). La expansión del riego con aguas con baja aptitud para la producción agropecuaria y en zonas con pendiente puede afectar la estructura del suelo, reducir la infiltración y acentuar los procesos de erosión hídrica.