| Sumario: | A los fines de entendernos y comunicarnos con claridad, es importante atribuir los mismos conceptos y significados a las palabras que usamos. En nuestro lenguaje cotidiano, si bien hay consenso general para muchas de ellas (de otra forma nos sería imposible la comunicación), suele suceder que no todos utilizamos el mismo concepto para algunas palabras, o a la inversa. Esto generalmente ocurre entre algunos mortales enemigos del diccionario y remisos a conocer el significado de las palabras. Parecería que “sabor”, “flavor”, “gusto”, “retrogusto”, “regusto” y “pos-gusto” fuesen sinónimos. Sin embargo, hay diferencias notables entre ellas, y es hora de apreciarlas. No es que el ajo vaya a tener más o menos adeptos por una cuestión de definiciones.El ajo puede gustar o disgustar por su sabor, sin embargo una buena parte de la población confiesa que le gusta, pero que le deja un sabor fuerte que puede significar
rechazo social. Por este motivo, muchos evitan su consumo en –o previo a- eventos o exposiciones sociales, reservando el placer de su deguste para un ámbito más personal y privado. El gusto que nos deja el ajo después de consumirlo tiene que ver con el resabio y el retrogusto, dos conceptos que se parecen pero que no son iguales.
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