| Sumario: | En los últimos años, los oasis productivos de la provincia de Mendoza han venido experimentando un proceso de avance de la frontera agrícola sobre el monte natural, en un proceso desordenado, no planificado, en el cual primó la decisión privada, con pobre conciencia de sus impactos ambientales y falta de visión de conjunto del territorio, que redundó en la generalización del monocultivo de vid para vinificar. Una encuesta dirigida a profesionales de la Agronomía, la Biología y los Recursos Naturales reveló que la importancia de las externalidades de este modelo de agricultura es hoy escasamente reconocida por los agrónomos de Mendoza. No obstante, los resultados sugieren que sería factible trabajar, a nivel de finca, los conceptos relativos a la biodiversidad funcional, como una forma de incorporar con ellos la noción de servicios ecosistémicos. En este sentido, las relaciones dinámicas que se establecerían entre un campo natural (parche o corredor biológico) y un agroecosistema, podrían ser el marco conceptual para integrar los procesos en los que interviene la biodiversidad, así como sus efectos en términos de servicios ecosistémicos. Para todo ello, proponemos la implementación del monitoreo ambiental de biodiversidad como “vehículo”, y la co-innovación, un proceso de aprendizaje colectivo, como “camino”.
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