| Sumario: | El acceso y el control a la tierra y los recursos son elementos fundamentales para el empoderamiento de las mujeres, ya que no solo constituyen bienes productivos esenciales, sino que también determinan su estatus social y su poder político. Sin embargo, las mujeres rurales se enfrentan a numerosos obstáculos para garantizar sus derechos a la tierra, entre ellos el acceso limitado a recursos y servicios como el financiamiento, la atención en salud, la educación, la información sobre los mercados, los insumos agrícolas y la tecnología. Con frecuencia, estas dificultades son agravadas por problemas sistémicos más amplios, por épocas de conflicto y por crisis económicas, alimentarias y ambientales. Garantizar los derechos de las mujeres a la tierra y los recursos es esencial para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Según la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, fortalecer los derechos de las mujeres a la tierra contribuye a mejorar su participación social, sus condiciones de vida, su seguridad alimentaria, su salud, su educación y su defensa frente a la violencia por razones de género. Estos derechos son cruciales para la democracia, la paz, el desarrollo sostenible y la seguridad de las sociedades.
Hacer frente a estos desafíos exige medidas proactivas que permitan transformar las desigualdades de género que se encuentran arraigadas tanto en las políticas formales como en las normas sociales informales. La promoción del acceso, control y uso equitativo de la tierra y los recursos solo puede lograrse abordando y transformando estas instituciones formales e informales, incluidos los regímenes consuetudinarios, para promover la igualdad social y de género.
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