| Sumario: | La importancia económica de la papa es evidente por su contribución al Valor Bruto de Producción (VBP) tanto del sector agropecuario como del subsector agrícola con el 6,5% y el 9,7%, respectivamente, así como por los puestos de trabajo permanentes y jornales que genera. Pero, además, por lo que representa para la seguridad alimentaria, sobre todo en las zonas altoandinas.
Un tubérculo de 100 g de papa blanca contiene cuando menos 78 g de humedad, 18,5 g de almidón y es rico en potasio y vitamina C, pero sus variedades nativas y –ahora- las biofortificadas, pueden aportar también otros nutrientes y minerales como el zinc y el hierro, los cuales son claves en la lucha contra la anemia y desnutrición fuertemente arraigada en la Sierra Sur donde se concentran los mayores niveles de producción de papa.
El Perú es el primer productor de papa de América Latina con cifras promedio de 5,4 millones de toneladas y rendimiento de 16,8 t/ha en los últimos seis años. En este último caso las cifras están por debajo de otros países de la región, lo cual sin duda tiene que ver con el incremento de los precios de los fertilizantes inorgánicos en los últimos años como la urea que representa el 11,1% del costo de producción de papa por hectárea, pero también con factores productivos como el uso de semilla de baja calidad, el uso de variedades de bajo rendimiento, la topografía agrícola, la insuficiente mecanización, entre otros.
Dada la importancia del cultivo, las cuentas nacionales muestran cómo se distribuye la oferta productiva de la papa y los datos en valores señalan que la demanda intermedia absorbe el 33,9% y la demanda final el 66,1% (INEI, 2022), proporciones que, aplicadas a la estimación del consumo aparente, permiten obtener un consumo per cápita promedio de 93,7 kilogramos entre 2019 y 2023. Según datos de FAOSTAT, este consumo podría haber alcanzado los 95,9 kilogramos el 2021.
Entre 2019 y 2023, las importaciones de papa fueron 48.888 t en promedio, cifra cinco veces mayor que las exportaciones que sumaron en promedio 9.972 t a nivel de todas las partidas, pero es importante advertir que la tasa promedio anual de crecimiento de las importaciones de papa congelada (27.153 t en promedio) fue de -2,6%. Este volumen equivale a menos del 1% del total de la producción nacional.
La papa se cultiva mediante propagación vegetativa a partir de tubérculos, lo que hace fundamental que estos cumplan las características adecuadas para evitar la diseminación de plagas y enfermedades. Sin embargo, la Tasa de Uso de Semilla Certificada (TUSC) en el caso de la papa es inferior a 1%, lo que evidencia una amplia brecha por cubrir. Esto se debe, en gran medida, a factores de demanda ya que la mayoría de los pequeños productores optan por utilizar semillas que provienen de sistemas tradicionales o informales, los que buscan que garanticen, de alguna manera, un nivel básico de calidad y seguridad para sus cultivos. Además, incluso cuando tienen la opción de adoptar alguna tecnología, los productores prefieren invertir en sistemas de riego, antes que, en la compra de semilla certificada, según la última Encuesta Nacional Agropecuaria (ENA). Por otro lado, la baja TUSC también podría deberse a la limitada oferta disponible de semilla certificada que esté accesible en volúmenes y precios adecuados para los productores.
Las nuevas variedades de papa biofortificada CIP-Kallpa Yawri y CIP-Puka Yawri y para procesamiento CIP-Poderosa Crocante, CIP-Poderosa Pollera y CIP-Poderosa Watia que han sido inscritas en el Registro de Cultivares Comerciales (SENASA, 2024) entre febrero de 2023 y enero de 2024 son una respuesta valiosa a los desafíos que tiene el país a nivel de seguridad alimentaria y nutricional, así como para el desarrollo de las industrias del pollo a la brasa y de chips.
El desafío es mirar cómo debería ser la distribución de semillas de estas nuevas variedades desde una perspectiva no convencional. Esto significa, mirarlo desde la óptica del consumidor final y no desde el productor de semilla certificada, aun cuando de forma natural surjan relaciones entre ambos de ida y vuelta.
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