| Sumario: | En la última década, la superficie de kiwi en Chile ha disminuido en más de un 30%. Esta disminución se debe principalmente a una baja rentabilidad de los huertos en comparación a otros frutales ocasionado principalmente por la baja productividad de los huertos en nuestro país. Esta baja productividad se debe a múltiples factores, entre los que destaca la entrada a nuestro país de la bacteria Pseudomona syringae pv. actinidiae (PSA) y al cambio climático que ha ocasionado déficit hídrico permanente en la zona central de Chile. Estos factores han influido a su vez en el envejecimiento de los huertos al no existir una renovación y/o nuevas plantaciones de kiwi acentuando la baja productividad de los huertos. Sin embargo, la pandemia del Covid-19 proporciona al kiwi una gran oportunidad, ya que su alto contenido de vitamina C ha causado una alta demanda y por ende aumentando sus precios. Es así como el precio a productor en nuestro país, aumento de US$ 0,38/kg en la temporada 2014-15 a sobre los US$ 0,85/kg en la temporada 2019-20. Esto último ha ocasionado un alto interés de productores por plantas de kiwi en vivero durante esta temporada. Basado en estos antecedentes creemos que existe una gran oportunidad para el renacer de la industria del kiwi en nuestro país, siendo el momento preciso para la renovación de los huertos existentes.
Para esta renovación proponemos utilizar plantas de kiwi con portainjerto que le confiera un mayor vigor, mayor resistencia a PSA y condiciones de estrés, como también una mayor productividad. Para ello, se obtuvo previamente estacas enraizadas de la variedad Tomuri, las cuales simultáneamente fueron injertadas con la variedad Clon 8, variedad más vigorosa y productiva que la variedad Hayward comúnmente utilizada en Chile. Por lo tanto, el objetivo del proyecto es desarrollar y validar en terreno un innovador sistema productivo de kiwi basado en el uso de plantas injertadas con mayor tolerancia a PSA y un mayor potencial productivo.
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