Valorización del cultivo de frutilla blanca (Fragaria chiloensis L. Duch) mediante el rescate de ecotipos locales y el fomento de su producción agroecológica, entre pequeños agricultores del territorio de Nahuelbuta

Aunque algunos botánicos consideran que el género Fragaria es espontáneo a lo largo de los Andes, así como de las costas occidental y oriental de los Estados Unidos, los datos disponibles para América del Sur indican que la dispersión se operó a partir de Chile, desde la llegada de los europeos (Pa...

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Detalles Bibliográficos
Otros Autores: Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), CRI Quilamapu, VIII Región
Formato: Proyectos
Publicado: 2019
Materias:
Acceso en línea:https://bibliotecadigital.fia.cl/handle/20.500.11944/146445
Descripción
Sumario:Aunque algunos botánicos consideran que el género Fragaria es espontáneo a lo largo de los Andes, así como de las costas occidental y oriental de los Estados Unidos, los datos disponibles para América del Sur indican que la dispersión se operó a partir de Chile, desde la llegada de los europeos (Patino, 2002). Se cree que los mapuches del sur de Chile seleccionaron plantas de Fragaria chiloensis, que cultivaban desde antes de la llegada de los conquistadores españoles, quienes la llevaron a otros países de América como Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia. Esto fue confirmado por De Ovalle (1646) que señala que la frutilla estaba dispersa por todo el territorio de Chile, pero que aquellas de frutos blancos y amarillos se encontraban sólo en áreas aledañas a Concepción.En la actualidad la producción de la frutilla blanca (Fragaria chiloensis Duch. L.) se concentra en predios de agricultores de la Agricultura Familiar Campesina (AFC) de Purén (provincia de Malleco) y Contulmo (provincia de Arauco) ambas comunas ubicadas en el territorio de la cordillera de Nahuebuta. Existen poco más de 20 agricultores, que mantienen una producción tradicional en las laderas de los cerros, con mínimo uso de tecnología y con cultivos en favor de la pendiente, que han provocado la degradación de los suelos y con ello la reducción de los rendimientos. A pesar de que la frutilla blanca tiene mucha demanda, por ser reconocida como un producto ancestral producido por los pueblos originarios y nativo de la zona, la superficie destinada a el ano a ano disminuye, por falta de tecnologías que permitan mejorar sus rendimientos y conservar los recursos y debido a la masiva partida de los jóvenes desde el campo a las ciudades.Existen estudios que demuestran que consumidores de Santiago prefieren la frutilla blanca a la roja, ya que se distingue por sus mejor textura, jugosidad y suavidad de la pulpa, además del mejor sabor y dulzor y que están dispuestos a pagar hasta el doble por este producto (Adasme et al, 2005). Por ello, los productores de frutilla blanca deben resaltar los atributos de su producto, que además, por ser obtenidos en un territorio bien definido, el lograr producciones identificadas como agroecológicas, libres de pesticidas y que de paso conservan el medio ambiente, mejoraría las condiciones socioeconómicas de los pequeños agricultores del territorio de Nahuelbuta.